¡Hola, amigos y amigas del huerto!

El verano está presente y, con él, las merecidas vacaciones. ¿Alguna vez os habéis preguntado qué ocurre en el huerto escolar mientras estamos fuera, disfrutando de la playa o de la piscina? La verdad es que, aunque no estéis, el huerto no se toma un descanso. Al contrario, ¡está más vivo que nunca!

El huerto se convierte en un lugar mágico en el que solo la naturaleza es la protagonista. Las abejas zumban de flor en flor, las mariposas danzan entre las hojas y los caracoles dejan sus rastros plateados. Es como si el huerto fuera un gran escenario donde cada día hay una nueva obra de teatro. Cuando volvamos, nos encontraremos un huerto lleno de regalos.

Cosechas gigantes y coloridas

  • Los pequeños tomates verdes que dejasteis se habrán convertido en tomates «superhéroes» rojos, gordos y brillantes, listos para cosechar. ¡Puede que incluso descubráis alguna variedad que ni siquiera sabíais que teníais!
  • Es muy común encontrar pimientos y calabacines que se escondieron bajo las hojas y crecieron sin que nadie los viera. A veces, se hacen tan grandes que parece que han engordado por arte de magia.
  • Si plantasteis melones o sandías, es el momento de ver si alguna de ellas ha madurado. ¡Quizás os encontréis con un melón perfumado o una sandía lista para refrescaros!

Un huerto lleno de vida…

  • El huerto será un refugio de insectos trabajadores, las abejas, mariposas y otros insectos polinizadores que han estado trabajando sin descanso. Podríais encontrar hasta una mariquita buscando comida, ¡son las guardianas del huerto!
  • Las hierbas aromáticas serán «gigantes». La albahaca, el romero y la menta se habrán hecho mucho más grandes y frondosas. Su aroma será más intenso y será un buen momento para aprender a usarlas en la cocina.
  • Encontraremos plantas «acróbatas». Las judías o guisantes habrán escalado por sus tutores, creando una especie de «muro verde» o un túnel. Es un buen momento para ver qué tan alto pueden llegar y si hay algún fruto escondido entre sus hojas.

¡Nuevas flores y semillas!

  • Encontraremos flores que no estaban. Algunas de las plantas que dejasteis habrán florecido, atrayendo a más polinizadores y embelleciendo el huerto con colores vivos.
  • Además, tendremos semillas «listas para dormir»: Si dejasteis algunas hortalizas sin cosechar, como la lechuga o el rábano, es posible que se hayan «espigado» y hayan producido semillas. Podéis recogerlas y guardarlas para plantarlas el próximo año.

Así que, mientras disfrutamos de nuestras vacaciones, no olvidemos que nuestros huertos también están trabajando duro. ¡Nos vemos dentro de nada, con un montón de historias nuevas para contar!