Hoy queremos compartir con vosotros una de las actividades más emocionantes que hacemos en nuestro huerto escolar: ¡medir el crecimiento de nuestras plantas!

Parece que las matemáticas y la naturaleza son dos cosas muy diferentes, pero la verdad es que están más conectadas de lo que pensamos. Cada día, cuando visitamos el huerto, no solo nos maravillamos con el color de las flores o la forma de las hojas, sino que también nos convertimos en verdaderos científicos.

La ciencia de medir

Para saber si nuestras plantas están sanas y creciendo bien, usamos algo que ya conocéis: las matemáticas. Nos armamos con reglas, cintas métricas y un cuaderno, y empezamos a tomar datos. ¿Cuánto ha crecido el tallo de nuestra planta de tomate desde la semana pasada? ¿Cuál es la circunferencia de la calabaza más grande?

Esta es la forma en la que aplicamos lo que aprendemos en clase a nuestro huerto. Cada medida, cada número que anotamos, nos da información muy valiosa sobre la salud de nuestras plantas. Por ejemplo, si vemos que una planta no está creciendo al ritmo esperado, podemos investigar qué le puede faltar: ¿necesita más agua?, ¿más sol?, ¿quizás un poco más de abono?

Y ahora… ¿Os apetece que os contemos experimentos para trabajar las matemáticas en el huerto escolar? Os dejamos con tres ideas:

  1. EL EXPERIMENTO DE LA SEMILLA MISTERIOSA (MEDICIÓN Y CRECIMIENTO)

Objetivo: Medir y comparar el crecimiento de las plantas en diferentes condiciones.

Materiales:

  • Semillas de crecimiento rápido (judías, lentejas).
  • Pequeñas macetas o vasos de plástico.
  • Tierra de huerto.
  • Agua
  • Reglas y cuadernos de registro.

Procedimiento:

  1. Formulación de la hipótesis: Hacemos grupos. Cada grupo planta dos semillas en macetas separadas. Un grupo riega su maceta «A» con la cantidad de agua recomendada y la maceta «B» con una cantidad excesiva. Otro grupo coloca su maceta «A» en un lugar soleado y la maceta «B» en un lugar con sombra. La pregunta es: «¿Qué sucederá con el crecimiento de las semillas en diferentes condiciones?».
  2. Medición y registro de datos: Durante 3 o 4 semanas, tenéis que medir la altura de las plantas cada dos días y anotan los datos en su cuaderno. También se puede registrar otros cambios, como el número de hojas o el color de la planta.
  3. Análisis y conclusión: Al final del experimento, los grupos tenéis que comparar vuestros resultados. Se pueden crear gráficos de líneas o de barras para visualizar el crecimiento de las plantas de cada maceta. Debatir sobre las diferencias y sacar conclusiones sobre cómo afectan las diferentes condiciones al crecimiento de las plantas.

 

  1. EL DESAFÍO DEL COMPOST: PESO Y VOLUMEN (MASAS Y MEDIDAS)

Objetivo: Estimar, medir y calcular la masa y el volumen de los materiales del compost.

Materiales:

  • Restos de comida del comedor o de casa.
  • Hojas secas y ramas pequeñas.
  • Un cubo de compostaje.
  • Una balanza de cocina o de laboratorio.
  • Jarras medidoras.

Procedimiento:

  1. Estimación: Antes de empezar, el alumnado debe pesar un recipiente lleno de restos de comida y cuánto espacio ocupa.
  2. Medición: Pesar y medir el volumen de los restos de comida y las hojas secas por separado. Anotar los datos. Luego, se mezclan en el cubo de compostaje.
  3. Observación y re-medición: Tras un par de semanas, cuando el compost haya comenzado a descomponerse, volver a pesar y medir el volumen de los materiales.
  4. Análisis y conclusión: Comparar los datos iniciales con los finales. ¿Ha cambiado el peso? ¿Y el volumen? ¿Por qué? Este experimento ayuda a comprender la descomposición y a ver cómo la materia puede cambiar de forma y masa.

  1. GEOMETRÍA DE LAS VAINAS (GEOMETRÍA Y PATRONES)

Objetivo: Descubrir patrones numéricos y geométricos en las hortalizas.

Materiales:

  • Vainas de guisantes o judías.
  • Bandejas o platos.

Procedimiento:

  1. Contar y clasificar: Cosechad varias vainas y abrirlas. Contar la cantidad de guisantes o judías que hay en cada una.
  2. Creación de patrones: Una vez contadas, clasificar las vainas por el número de semillas que contienen. Por ejemplo, «vainas con 4 semillas», «vainas con 5 semillas», etc.
  3. Análisis de datos: ¿Cuál es el número más común de semillas en una vaina? ¿Cuál es el número más raro? Podemos hacer una gráfica de barras para representar la frecuencia de cada número. Este experimento nos enseña a ver patrones en la naturaleza y a aplicar conceptos de estadística.

Estos experimentos no solo fortalecen los conceptos matemáticos, sino que también fomentan la curiosidad, el trabajo en equipo y el respeto por la naturaleza. ¡Animemos a nuestros escolares a ser pequeños científicos!

¡Hasta la próxima aventura en el huerto!