¡Hola a todos y todas las amigas del huerto!
Que las malas temperaturas no nos quiten disfrutar de nuestro huerto en invierno. Vamos a aprender qué variedades deliciosas y resistentes al frío existen, y qué técnicas podemos usar para protegerlas, sin tener que prescindir de nuestras hortalizas sabrosas y saludables.
Aunque pueda parecer que en invierno hay que darle un descanso total al huerto, lo cierto es que podemos seguir plantando: hay variedades a las que precisamente les gusta el clima frío, así que para ellas es la época ideal. Además, a los bichitos que suelen atacar nuestra verdura no les gusta tanto el frío, así que se reducen las enfermedades. ¡Al contrario de lo que pensamos, plantar en invierno puede tener muchas ventajas!
¿Qué podemos plantar?
Como el clima en España cambia mucho según la zona, lo primero es saber qué variedades van a aguantar bien las temperaturas de donde vivimos. En nuestra zona, aunque las heladas nocturnas son habituales, no suelen ser extremas, así que podemos seguir disfrutando de un huerto lleno de sabor con verduras como las espinacas, los rábanos, los guisantes o las coles, además de hierbas como el romero o el cebollino. Eso sí, cuanto más frío haga donde vivas, más te conviene decantarte por las variedades que mejor aguantan las heladas, como los nabos, la remolacha o el brócoli. ¡Delicioso!
¿Cómo las protegemos del frío?
Aunque estas variedades aguantan bien el duro invierno castellano, no está de más reforzar su protección. Estas son algunas técnicas que las ayudarán a crecer fuertes y sanas:
- Túnel tipo invernadero: unos arcos clavados en el suelo, cubiertos con un plástico transparente, forman un pequeño refugio para nuestras hortalizas. Dentro se crea un ambiente más templado que en el exterior, así que las plantas notan menos el frío de fuera y crecen más a gusto.
- Mantos o velos de hibernación: son como una manta muy fina que tendemos por encima de las plantas y que se puede dejar puesta toda la temporada. Lo mejor es que, aunque tapa, no ahoga: bajo esa tela las plantas siguen recibiendo luz, aire y agua con normalidad, pero el suelo aumenta un poco su temperatura, así que los cultivos crecen mejor y les cuesta menos conservar su agua.
- Acolchar el suelo: también podemos taparlo, pero por abajo, cubriendo la tierra alrededor de las plantas con paja, corteza o restos de poda. Así las raíces quedan más protegidas y el suelo tarda más en secarse.
Ya vemos que no tenemos por qué prescindir de nuestro huerto ni de nuestras plantas en invierno, siempre que tengamos en cuenta qué variedades aguantan mejor el frío y las ayudemos con alguna de estas técnicas durante toda la temporada.
¿Qué os parece? ¿Se os ocurre alguna hortaliza más, o alguna otra forma de ayudarlas? ¡Cuéntanos!



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