¡Hola a todos y todas las amigas del huerto!

Nuestro huerto en otoño no para, al revés: con los cuidados adecuados, pueden ser meses muy importantes para él y darnos muchas alegrías y aprendizajes. Os contamos qué hay que tener en cuenta.

Los bancales

Limpiaremos nuestros bancales y retiraremos las malas hierbas, fijándonos bien en si hay restos de plantas enfermas, sobre todo con hongos. Las hojas secas de esta época no hay que tirarlas: podemos compostarlas o usarlas como una manta sobre los bancales. Con esa manta de hojas el suelo aguanta mejor el frío, no se seca tan rápido y las malas hierbas tienen menos oportunidades de salir.

También es un buen momento para abonar el suelo. Podemos removerlo en profundidad para airearlo bien y añadir compost, que mejora la estructura de la tierra y le aporta nutrientes.

Cuidar el riego

Las heladas pueden dañar nuestro riego por goteo: el agua que se queda dentro de las tuberías se congela y puede romper el material, y el programador tampoco está preparado para aguantarlo. Para protegerlo:

  • Cerramos el agua y sacamos las pilas del programador, igual que harías con un mando que no vas a usar en un tiempo, para que no se estropee por dentro.
  • Después lo dejamos bien tapado, envuelto en un trapo grueso o una tela, para que no le llegue el frío directamente.
  • Si por falta de lluvias hay que regar, lo haremos en las horas centrales del día.

Planificar cultivos y tareas

Lo ideal en estos meses son cultivos de ciclo corto y de tamaño pequeño: acelgas, espinacas, lechugas de invierno o escarolas, o los que necesitan menos cuidados, como ajos, habas o guisantes. Si las heladas son muy fuertes, podemos usar mantas térmicas sobre los cultivos para que no se dañen las hojas.

Poda y esquejes de aromáticas

El otoño es un buen momento para cuidar aromáticas como el romero, la lavanda, la salvia, el tomillo o la santolina.

Con la poda, ayudamos a que la planta crezca con más fuerza. Se hace con tijeras desinfectadas, quitando las ramas secas, rotas o enfermas, y recortando un poco las puntas de las ramas que florecieron el año anterior.

Y con los esquejes os vais a hacer plantas nuevas sin gastar un euro, ¡es casi magia! Buscamos una rama sana que ya empiece a estar un poco dura (como un lápiz blando) y cortamos un trocito de más o menos un palmo. Por abajo, el corte lo hacemos torcido, como en punta; por arriba, recto. Luego le quitamos casi todas las hojas, dejando solo unas pocas en la puntita de arriba, para que la ramita no gaste agua de más. Esa ramita la metemos en tierra suelta y esponjosa, enterrando la mayor parte, y la ponemos a resguardo del frío. Toca esperar: en un par de meses le habrán salido raíces nuevas y estará lista para vivir en el huerto cuando llegue la primavera.

Con todos estos cuidados, seguiremos disfrutando de nuestro huerto durante el otoño y el invierno, y llegará a la primavera fuerte y sano.

¿Cuál de estas tareas os toca hacer primero en vuestro huerto? ¡Contádnoslo en los comentarios!